sábado, abril 22, 2006

Una dolorida, fea, y poco amable, historia de amor. (la mia) primera parte.

hoy caminado, por un lugar poco conocido, de mi nueva ciudad, de la que empieza a ser mi nueva rutina, sentí tu olor.

Hoy quiero escribir explícitamente, por quien soy, por lo que fui, y por lo que seré, Violeta Jaramillo.
Mucho tiempo restringiendo esta historia, ocultándola, siendo que, desde algún punto de vista es la mas linda del mundo.
Ya no tengo nada que perder.

Todo comenzó el año 2004, cuando después de una semana de clases, yo me incorpore, y me encontré con un curso distinto, no el que habia dejado.


Después de algunos minutos de una ardua examinacion a estos personajes nuevos de mi vida, empecé a escribir en mi mente, algunas cosas que me gustaban de esto, y a rogar por que estos niños y esta niña, no cambiaran la armonía existente en ese momento, y la cual se me había escurrido por mucho tiempo, y por fin, lograba congelarla y tenerla.

Pero, mi corazón detecto algo extraño...y mis ojos, y mis hormonas..y mi todo.
Había alguien sentado por ahí en la fila de la pared, cerca de mi amiguito, y el cual, ya se transformaba en alguien distinto, alguien, al cual, estaba dispuesta a tener en mi historia, y es mas, a darle un papel principal.

Comenzaron a pasar los días, por ese entonces yo pololeaba, pero la verdad es que me gustaría omitir esa pequeña y casi insignificante relación.

Siguiendo con el tema, nose como sentía que este hombrecillo de nombre extraño, de alguna u otra forma, respondía a mis constantes miradas, y ese olfateo deseoso, por saber, quien, como y de donde venia.

Logre cruzar las primera palabra, en el momento en que nos separaron de los de artes visuales, para hacer música y como siempre, me quede yo, única mujer de esa clase, ahí.
Me pregunto si tocaba guitarra, yo respondí...”trato”...cosa que aun sigo respondiendo, por que parece que nunca voy a aprender.

Desde ese momento, una serie de encuentros por msn, se transformaba en lo mejor del día.
Una sensación de revoloteo hormonal cuando estábamos hablando, conociéndonos, coqueteándole, el correr el riesgo de mostrarme tan perra como soy, el no tener vergüenza, yo quería que ese niño, fuese mío.
Cosa que se puso complicada, cuando la inesperada conversación sobre el amor salió, y confeso sentirse enamorado....de su polola....
Uf!...ya no era fácil, ya se había transformado en alguien prácticamente imposible, y como me gusta torturarme y todo eso, mas me gustaba.

La primera reacción: Violeta, olvídate de el, esta pololeando, y tu, por muy perra que seas, no debes, eso es malo. (y créanme que nunca me ha gustado la idea del engaño, y de hacer cosas incorrectas, en ese aspecto, soy muy buena)

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal