sábado, abril 22, 2006

segunda parte. (y cada vez menos buena)

Pero después, creo que al otro día de la trágica confesión, y con las secuelas del golpe en contra del piso, vi en sus ojos, color miel, una cuota de gusto, yo sentía una transferencia hormonal cuando me hablaba, no solo un acorralamiento de mi parte.

PERO NO!..POR QUE!!!...me dolía...cada vez mas....y me sentía mal...

Mientras yo trataba de mirar con buenos ojos los suyos, sin tener ganas de lanzarme en picada contra de el, cual kamikaze por su patria, el seguía hablándome, haciéndome reír, ayudándome en matemáticas, y cada vez mas cerca y mas cerca.

Esto no podía seguir así....pero por mas que tratara de alejarme, no podía, era una necesidad.

Hasta que me rendí, termine siendo vocalista de un grupito, nos juntábamos, nos reíamos, y ahí, yo pegadita a el.
No fue difícil hacerme su amiga, nos sentábamos juntos, y lentamente las burlitas de el resto del curso comenzaron a caer sobre de nosotros, debo confesar que me gustaba que me molestaran con el, que desde el fondo de mi alma, deseaba que notaran cada cosa que hacíamos, y por lo menos poder sentirme un poco algo mas que su amiga, aunque sea ficticiamente.

Llegaba a la casa y escuchaba todo el día la música que el me mandaba por msn, recuerdo la primera fue tras contarle que me gustaba la música romántica, muy avergonzada, por lo demás.

Así comenzaron a pasar los días, cada día, rogaba que algo pasara y el terminara con su polola, o que ocurriera un milagro, y apareciera otro chico mucho mejor que el, y listo, todos felices.

Empezamos a salir por ahí después de clases, a que me enseñara matemáticas, a pagar cuentas, cosas así, obviamente siempre decía que si, y no me importaba que me digieran en la casa por llegar tarde, a mi nada me importaba en esos momentos, siquiera las notas.

Recuerdo un día, creo que era abril, comimos algo, en un lugar de comida rápida, y nos pusimos a jugar, uno de esos juegos que el casi siempre ganaba, y me enoje, y escribí sobre el juego, y el respondió, y así, estuvimos como una hora o mas, sin decir una palabra, solo escribirnos, aun guardo ese papel.

Creo que ese día fue el comienzo de un coqueteo descarado de ambos, y el día, en que no dude en mirarme al espejo, y decirme “hueona, corta tu hueveo, al final, esto va a ser pura perdida pa ti, ¡¿qué acaso te encanta sufrir?!”....y la primera lagrima por el se derramo sobre el lavamanos de mi casa, a eso de las 9:30 de la noche, mientras mi padre me golpeaba por que necesitaba entrar.

Pasaron los días, y después de un ensayo, mientras descansábamos en la plaza almagro, sentí una puntada en el corazón, tras una pregunta que el me hacia en el oído, mientras yo leía el tarot.

Desde ese momento sentí cada lub y cada dup de mi corazón, las manos sudaban, y las piernas temblaban.

Llegamos a donde yo tomaba la micro, nos quedamos solos, un par de palabras, y mis monosílabos típicos de nerviosa, otro par de palabras, y las micros que pasaban, y la gente que estaba parada junto conmigo....y el, decidido, y yo, como un conejo en un campo de cazadores.

No recuerdo muy bien, pero de un momento a otro, me encontraba acercando mis labios a los suyos, y el lub- dup, mas fuerte, mas rápido lub-dup LUB-DUP, LUB-DUP, LUB-DUP!!!
Los $120 transpiraban en mi mano, y me costaba respirar, tenia ganas de llorar, de saltar, de salir corriendo, y de quedarme para siempre ahí, mi cuerpo temblaba, al punto que el lo noto.
Recuerdo despertar en mi cama una hora mas tarde, cuando el efecto de esa inyección de adrenalina,morfina y no se que mas, paso.

Nunca había sentido eso, y nunca lo he vuelto a sentir, auque algunas personas puedan sentirse mal con eso.

Desde ahí, un montón de encuentros, de besos casuales, y de un corazón que se inflaba, que latía como nunca.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal